Cuatro empleos nuevos por cada uno que desaparece

Por cada puesto de trabajo que desaparezca en el camino, la economía verde es capaz de crear cuatro nuevos, según Rebeca Grynspan, que lidera la Secretaría General Iberoamericana. Una tasa de sustitución que la Organización Internacional del Trabajo estima incluso más alta. Según esta entidad, una economía baja en carbono generaría seis veces más puestos de trabajo que los que se perderían con el cierre de actividades contaminantes como la extracción de combustibles fósiles.

¿Cuánto empleo podríamos crear entonces con otra economía? En la conferencia del Clima celebrada en Madrid en diciembre de 2019, António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, afirmó que"la transición ecológica de la economía podría crear 65 millones de empleos hasta 2030 en el mundo". Una senda que en España se traduciría en “hasta 350.000 nuevos puestos de trabajo”, según explicó en el mismo foro Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España.

El sector clave para lanzar el empleo

Según previsiones del Gobierno, las inversiones en energías renovables en el sector eléctrico pueden crear hasta 172.000 puestos de trabajo en España en 10 años, por su repercusión en ámbitos como la industria, la construcción o el comercio.

Además, las inversiones en ahorro y eficiencia energética generarían entre 42.000 y 80.000 empleos, de los que 28.800 corresponderían a la rehabilitación energética de edificios.

Otros sectores sostenibles y con potencial de empleo

La agricultura ecológica es capaz de combinar el cuidado del entorno y la producción de empleo. Un estudio en Agroecology and Sustainable Food Systems (2017) constató que los negocios agrícolas ecológicos emplean de un 2 a un 12 % más de personas que la agricultura convencional y les ofrecen una mayor continuidad y estabilidad laboral.

Algo similar ocurre en el sector de la movilidad. Si se introdujese una medida como que el 50 % de los vehículos que se produzcan en el mundo tengan que ser eléctricos, se crearían 10 millones de empleos netos (2,9 millones de ellos en Europa), según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (2020).

En definitiva, hay base para afirmar que acelerar la transición ecológica no es un problema para el empleo, sino todo lo contrario.

¿Y qué puedo hacer yo?

La transición ecológica no es solo una cuestión de macroeconomía. Cada persona la favorece o la bloquea de muchas maneras en el día a día. Por ejemplo, cuando contratamos energía verde o convencional o cuando elegimos banco y nos fijamos en qué tipo de actividades financia (y cuáles no) con nuestro dinero.

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