Hemos hablado con Roman para saber más sobre algunos temas que aborda en su libro, como de qué manera podemos construir nuestras organizaciones y sociedades para adaptarnos mejor en tiempos de incertidumbre creciente y cómo tomar medidas para convertirnos en “buenos/as antepasados/as” para las generaciones venideras.

¿Qué problemas observas en la sociedad actual?

Sabemos que vivimos en un mundo de cortoplacismo crónico. Se hace evidente en la política, los negocios y la economía. También se nota en las personas, que constantemente miramos el teléfono y pulsamos el botón de “compra ahora”.

El problema, sobre todo en los países ricos, es que hemos colonizado el futuro. Lo vemos como un lugar remoto, en el que podemos verter libremente la degradación ecológica y los riesgos, como si allí no hubiera nadie. La tragedia es que las generaciones futuras no están aquí para ver el saqueo de su herencia. No pueden protestar y están excluidas de los sistemas políticos y económicos.

¿Cómo podemos empezar a pensar en estas generaciones futuras?

Puede ser bastante difícil entender la escala. Míralo de esta manera: hoy día, hay 7.700 millones de personas vivas. Se calcula que, en los últimos 50.000 años, han nacido y muerto 100.000 millones de personas, pero si lo proyectas hacia el futuro se superan con creces los 6,75 billonesde personas que nacerán en los próximos 50.000 años, si las tasas de natalidad actuales se estabilizan.

La cuestión es cómo nos juzgarán las generaciones futuras por lo que hicimos o dejamos de hacer cuando tuvimos la oportunidad. ¿Nos comportamos como buenos antepasados/as?

¿En qué problemas puede ayudar el pensamiento a largo plazo?

En muchos asuntos. Necesitamos un pensamiento a largo plazo que nos ayude a hacer frente a la próxima pandemia que pueda vislumbrarse, a los riesgos tecnológicos de la inteligencia artificial o las armas biológicas, a la injusticia racial y, por supuesto, a la crisis ecológica mundial.

La importancia de pensar a largo plazo es tremendamente urgente y la necesitamos aquí y ahora.

¿Cómo podemos mejorar nuestra capacidad de pensar a largo plazo?

En el libro describo seis formas principales con las que podemos cambiar al pensamiento a largo plazo. Son:

- Humildad sobre el tiempo profundo. Somos un suspiro en el tiempo cósmico.

- Mentalidad de legado. Que la posteridad tenga un buen recuerdo de ti.

- Justicia intergeneracional. Tener en cuenta hasta la séptima generación venidera.

- Pensamiento catedralicio. Planificar proyectos más allá de la vida humana.

- Previsión integral. Prever varios caminos para la civilización.

- Objetivo trascendente. Esfuerzo por la prosperidad del planeta.

Una de las actividades que pido a la gente que pruebe es que cierre los ojos y se imagine a un niño al que quiere de verdad. Le pido que se imagine a ese niño tal y como es ahora y dentro de 30 años. Y después, en su 90º cumpleaños. ¿Qué tipo de mundo ve por la ventana? ¿Qué dice de cada uno o una, su antepasado/a ya fallecido/a? Es una buena forma de conectar con las generaciones venideras, no con ciencia ficción, sino con hechos familiares íntimos. Este es el comienzo de una mentalidad de legado.  

¿Hay algún ejemplo positivo de que ya seamos buenas o buenos antepasados?

En cuanto a la justicia intergeneracional, hay muchos ejemplos interesantes. En EE. UU., Our Children's Trust se ha inspirado directamente en el pensamiento de la séptima generación, un principio derivado de las comunidades indígenas de Norteamérica, para tener en cuenta el impacto de las generaciones futuras a la hora de tomar cualquier decisión. Ha lanzado una campaña jurídica contra el Gobierno por violar los derechos de los y las jóvenes a un sistema climático estable. También ha habido movimientos para conceder derechos legales al mundo viviente, como el río Whanganui en Nueva Zelanda.

Hay algunos proyectos maravillosos que tienen intención de crear un legado. Por ejemplo, Future Library (Biblioteca del futuro), de la artista escocesa Katie Paterson, pretende plantar un bosque e imprimir una antología de libros secretos en 2114. El Banco Mundial de Semillas de Svalbard, en Noruega, tiene como objetivo conservar la biodiversidad vegetal del mundo y el Reloj de los 10.000 años, diseñado para funcionar durante todo ese tiempo, está en construcción en el desierto de Texas.

Más cerca de casa, me parece inspiradora la Ley para el bienestar de las generaciones futuras de Gales, que analiza el impacto de las políticas públicas de aquí a 30 años. Hay un proyecto de ley actualmente en el Parlamento británico para replicar este modelo galés en todo el Reino Unido, con el apoyo del cofundador de Big Issue, John Bird.

¿Qué consejo le daría a alguien que empieza a desarrollar una mentalidad a largo plazo?

La Fundación Long Now pone un cero delante del año cuando lo escribe. Por ejemplo,  02021. Ese detalle te cambia a una escala temporal de decenas de miles de años. Estos pequeños empujones pueden ayudar.

También puedes preguntarte cada día si vives como una buena o buen antepasado o antepasada. Por ejemplo, cuando estás de compras. Tómate un momento para pensar en el impacto más amplio de lo que compras. Cómo se ha cultivado o fabricado y cómo se ha transportado o si no pulsar el botón “compra ahora” en un acto de buena voluntad.

Por último, acude a las organizaciones de las que formas parte -grupos comunitarios, religiosos, empresas- y pregúntales si hay un plan de sostenibilidad a 100 años.

Conoce a Roman Krznaric

Roman Krznaric es un filósofo que escribe sobre el poder de las ideas para cambiar la sociedad. Tras licenciarse en las universidades de Oxford, Londres y Essex, enseñó sociología y políticas en la University of Cambridge y en la City University of London. Fundador del primer Museo de la Empatía, Roman ha sido nombrado por The Observer uno de los filósofos populares más destacados de Gran Bretaña y sus libros se han publicado en más de 20 idiomas. Está casado con Kate Raworth, economista y autora de Economía Rosquilla.  Cuando fue entrevistado recientemente en el periódico neerlandés De Volkskrant describió cómo se había convertido recientemente en cliente de Triodos Bank como parte de sus esfuerzos por reducir su huella y hacer el bien para las generaciones futuras.

The Good Ancestor: How to Think Long Term in a Short-Term World (Penguin) está ya a la venta en rústica en todas las buenas librerías.

Esta entrevista fue publicada originalmente por The Colour of Money, la revista de Triodos Bank en el Reino Unido.