Según el II Estudio Triodos Bank sobre Conductas Sostenibles de la Población Española que recoge información sobre las preferencias de la ciudadanía en finanzas, movilidad, consumo, ahorro energético o bienestar personal, entre otros, el 87,9 % de la ciudadanía considera que el racismo es un problema en la sociedad actual española. Dentro de este grupo, un 36,5 % cree que es un problema en aumento, mientras que un 32,1 % considera que existe, pero no está en crecimiento. Para otro 19,3 % es un problema que se ha reducido en gran medida y un 6,8 % no reconoce que exista actualmente en nuestro país discriminación alguna por raza.
Estas percepciones varían según el perfil sociodemográfico. Las mujeres (74,1 %), las personas entre 26 y 40 años (72,9 %) y las que cuentan con estudios superiores (71,8 %) son quienes más reconocen su persistencia. Entre los hombres (62,9 %) y la población con estudios primarios o inferiores (62,2 %) el porcentaje desciende significativamente.
Sí a la inmigración, pero “integrada”
A pesar de los datos antes mencionados, los resultados reflejan que la sociedad española mantiene una visión relativamente abierta hacia la inmigración. Más de la mitad de las personas consultadas (54,2 %) la apoya siempre que exista integración y un 22,3 % que la llegada de personas migrantes es enriquecedora. Sin embargo, casi una de cada cinco personas (18,7 %) se muestra en desacuerdo, un rechazo más pronunciado entre los hombres (21,1 %) que entre las mujeres (16,5 %). Por el contrario, la actitud más abierta se observa entre quienes cuentan con estudios superiores (14,6 %) y en la población mayor de 65 años (12,4 %).
Preguntadas en qué niveles de la sociedad existe más discriminación, el 44 % considera que el racismo aparece en todos los ámbitos de la sociedad, seguido de las relaciones personales (35,6 %), del mercado laboral (35,5 %), de la educación (17,6 %) y de los eventos deportivos (15,1 %). Solo un 9,4 % afirma que no aparece en ningún ámbito, una percepción más frecuente entre hombres (12,4 %), jóvenes de 18 a 25 años (11,3 %) y personas que no trabajan (11,1 %).
Las comunidades con más diversidad reconocen más el racismo
España en su conjunto se ha beneficiado de la aportación migratoria en ámbitos como el mercado laboral, el emprendimiento, la sostenibilidad demográfica o la diversidad cultural. Esa interacción diaria favorece sociedades más abiertas, pero también hace que la ciudadanía sea más consciente de los retos que aún persisten y esté más dispuesta a señalar actitudes discriminatorias. En este sentido, el análisis territorial refleja cómo la mayor o menor presencia de población migrante influye en la sensibilidad frente al racismo.
Cataluña (79,5 %), Baleares (77,1 %) y Canarias (73,9 %) encabezan la lista de comunidades donde más personas perciben que el racismo es un problema. No es casualidad porque son también algunas de las regiones con mayor llegada y asentamiento de población extranjera, según los datos provisionales del primer trimestre del INE. Por el contrario, Cantabria (60,6 %), Andalucía (61,7 %) y Navarra (63,8 %) se sitúan entre las comunidades con menor percepción de racismo.
Integración, convivencia y sostenibilidad social: una mirada necesaria
Para Triodos Bank entender cómo percibe la ciudadanía la discriminación es fundamental para construir sociedades más cohesionadas. Una economía verdaderamente sostenible no se basa únicamente en criterios ambientales o financieros: también necesita relaciones sociales justas y equitativas. Promover una convivencia respetuosa es parte esencial de nuestro compromiso como banca ética. Las decisiones económicas, sociales y políticas están profundamente conectadas, y escuchar cómo vive y cómo percibe la sociedad estas desigualdades es imprescindible para transformarlas.

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