De su frustración nació Flywire, una plataforma de pagos internacionales para estudiantes que llegó al Nasdaq - la primera empresa española en hacerlo-. De ella surgió también un colegio Montessori, un eco-barrio y una empresa de hidrógeno verde. Y la convicción que guía sus decisiones, la de que el capital puede y debe ser una herramienta para construir futuros mejores.  

“Mi motivación para emprender parte de la frustración personal. Desde buscar un colegio para mi hijo a un lugar sostenible donde vivir. Ahora dedico mucho tiempo a la diabetes tipo 1, por una conexión familiar”, explica Iker en diálogo con esta revista durante el evento de 'Desayunos con Impacto' organizado por Triodos Bank en Valencia. “Creo que en la vida nos cruzamos con cosas que no nos encajan del todo y queremos hacer algo al respecto”, reflexiona.  

La frustración es señal de que algo nos importa profundamente. Y a Iker lo que lo motiva es resolver los desafíos del mundo actual, como el cambio climático, la economía circular, la inclusión social, la vivienda asequible. “Nos ayudaría a vivir vidas prósperas, más saludables, más sostenibles”, remarca. Y ese impulso es el que le lleva a “invertir con impacto”.  

“Invertir con impacto es utilizar los recursos para apoyar e involucrarse con empresas para resolver los retos sociales que vivimos, que lógicamente van evolucionando con el tiempo”, explica. 

Su proyecto más reciente — y al que ahora dedica la mayor parte de su energía — es Matteco, una empresa que nació de la unión entre un grupo de investigación de la Universidad de Valencia y Zubilabs, el brazo de innovación de Zubi Group. Su misión es desarrollar nuevos materiales catalizadores y electrodos que permitan producir hidrógeno verde de forma más eficiente y asequible. 

El hidrógeno verde es una de las piezas clave de la transición energética global. A diferencia de la electrificación, que no puede resolver todos los sectores, el hidrógeno puede descarbonizar industrias enteras que no tienen alternativa limpia actualmente, como el transporte aéreo, los barcos o la industria pesada. "La aspiración es poder reemplazar los combustibles fósiles con el hidrógeno y todos sus derivados", sostiene Marcaide. 

Pero la ambición de Matteco va más allá. "Nuestra aspiración es tener un impacto transformador a nivel global, un liderazgo en materiales nuevos que podamos escalar a gigatoneladas — y todo desde Valencia, desde España", afirma. Una contribución de la ciencia local a escala planetaria. 

Con Matteco Marcaide retomó el rol de CEO — función que combina con la presidencia de Zubi Group. No es casualidad. A lo largo de los 12 años de historia de Zubi ha liderado varios proyectos allí donde sentía que podía generar más valor. "Eso hoy es con Matteco", señala. "Es la oportunidad de tener un impacto muy grande a nivel global y asumir un liderazgo en este sector". 

Esto es coherente con la visión de cambio sistémico que impulsa desde Zubi. “Entendemos cuáles son las palancas de actuación respecto a los retos que vivimos. Intentamos vincular talento - que se sume a estas iniciativas- y co-inversión, algo muy importantes”.  Porque Zubi no opera solo: "Jugamos un papel catalítico con nuestro capital, asimimos el riesgo inicial, y después se suman personas y organizaciones para acomparnos en el viaje, en sus etapas, lo que nos permiten multiplicar el impacto", detalla Marcaide.

Zubi Group integra iniciativas diversas con un mismo hilo conductor. “Al final aspiramos a desarrollar e invertir en proyectos que puedan transformar nuestra realidad empresarial hacia un modelo más sostenible de impacto positivo, ambiental y social”, subraya el emprendedor valenciano.  

Esa visión se traduce en casos concretos que abarcan varias dimensiones de la vida cotidiana. En educación, Imagine Montessori School es un colegio en Valencia que apuesta por una pedagogía centrada en el desarrollo integral en la infancia, basada en la curiosidad y el aprendizaje activo. En vivienda, el Eco-barrio La Pinada es un proyecto residencial sostenible que demuestra que se puede vivir de otra manera y cultivar un estilo de vida saludable a base de criterios de eficiencia energética, espacios comunitarios y una arquitectura pensada para el bienestar de las personas y el entorno. Y en energía, Matteco trabaja en los materiales que pueden hacer posible la descarbonización global. Tres proyectos, tres sectores, una misma idea, la de que la alternativa es posible y ya está en construcción. 

Para Marcaide — ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), MBA en el MIT y fundador serial de empresas—, emprender con propósito no tiene línea de meta.  "Esto de resolver retos es un camino. Se converge, pero siempre queda mucho por hacer. En ese camino descubres otras puertas que se abren ante ti", afirma. La satisfacción, dice, “no está en llegar, sino en el alineamiento, en poder dedicar energía y recursos a aquello que realmente importa”. 

Y esa sincronización no es sólo una cuestión de energía personal. Aplica también al capital. Para Marcaide, financiar proyectos de impacto requiere un ecosistema colaborativo donde el dinero fluya en todas sus formas, “equity, deuda y todo lo que hay en el medio”. "Eso requiere un esfuerzo colaborativo de todo un ecosistema alineado con estos proyectos y los retos que quieren resolver, que pueda acompañarlos en sus fases de crecimiento", explica. En ese ecosistema, según el emprendedor valenciano, “Triodos tiene un papel a jugar y lo juega. Ojalá pueda hacer más cada día”.  

Los desafíos en los que Marcaide trabaja son globales. Pero sus respuestas nacen de su experiencia concreta y de lo local. CoCircular, nacida en el seno de Zubi, es un buen ejemplo. La idea surgió mientras Iker construía el eco-barrio La Pinada y buscaba soluciones para gestionar los residuos de la obra bajo criterios de economía circular. Hoy, la startup ayuda a las empresas de uno de los sectores más contaminantes del planeta. Esta es la forma en que Iker entiende el cambio, a través de soluciones reales que nos muestran el camino hacia el futuro. De eso se trata cuando se invierte con impacto.