Los comienzos de El Cantero de Letur se remontan a 1989. Su promotor, Francisco Cuervo, quería crear una fábrica de quesos que sirviera sobre todo para crear “vida y trabajo”. De este modo podría favorecer la salud del territorio, de los animales y de las personas que trabajan en él. La empresa nació con una intención ecológica y de preocupación por el medio ambiente y el desarrollo rural. Actualmente, este sigue siendo el objetivo que guía su actuación y su manera de entender el trabajo como esfuerzo para el bien común. Triodos Bank ha financiado El Cantero de Letur por su sostenibilidad y el impacto positivo social y medio ambiental que produce.