Meghan Sapp y su pareja crearon, en 2011, la firma Planet Energy para prestar servicios de consultoría en energías renovables y proyectos de evaluación ambiental, entre otras actividades. Uno de los objetivos de la firma era diseñar y construir una “isla energética”, una casa en la que todos los equipamientos funcionaran con energía limpia o generada por sí misma. Un caserío rehabilitado en 2015 hizo realidad este proyecto.


La edificación, situado en Oskotz, Navarra, utiliza los excrementos de sus habitantes para abastecerse de energía que cubran todas las necesidades de sus aparatos eléctricos y de climatización. La propia impulsora de la iniciativa, junto con su familia y algunos animales de granja, viven en este caserío que se ha convertido en una “isla energética que no tiene necesidad de estar conectada a la red”.


En Triodos Bank hemos financiado la adquisición del terreno y la rehabilitación de la casa.