Emiliano Arencibia combinaba su profesión de cambullonero en el puerto con un pequeño puesto en el mercado central de Las Palmas de Gran Canaria hasta que, en 1963, empezó a utilizar la marca Emicela para vender sus productos de café.

Desde entonces, su actividad ha ido creciendo hasta la comercialización de productos alimenticios, bebidas, menaje, acogida y textil para aprovisionar a hoteles, restaurantes, cafeterías y supermercados.

El café producido por Emicela cuenta con materia prima certificada Rainforest Certified Alliance, es decir, fabricada en fincas que se centran en conservar la vida silvestre, proteger los suelos y asegurar el bienestar de los trabajadores.

Además, Emicela se preocupa por la gestión de residuos, el ahorro energético y la reducción de CO2 de la atmósfera. También colabora con asociaciones que trabajan con personas con alguna discapacidad.

En Triodos Bank hemos financiado a Emicela, que cuenta con 7 delegaciones nacionales y 10 filiales repartidas en América, África y Asia, para que amplíe el área de distribución de sus productos.