Piensa localmente, actúa globalmente
Las principales instituciones de estudios macroeconómicos han reducido las previsiones de crecimiento de España para los próximos años, como consecuencia de la normalización o desaceleración del mercado inmobiliario. Grandes instituciones financieras internacionales están gestionando situaciones comprometidas no previstas tras la "crisis de las hipotecas basura" en Estados Unidos, que afectan a algunos productos financieros vinculados, a pesar de las valoraciones previas positivas de las agencias de calificación o rating.
A diario leemos o escuchamos en los medios de comunicación informaciones de este tipo, pero no siempre parece que estas cuestiones nos afecten directamente en nuestro día a día. O tal vez sí. La percepción de crisis y la certeza de su existencia sólo puede ser valorada adecuadamente por los propios protagonistas o por aquellos que acostumbran a lidiar con situaciones complejas en distintos ámbitos. El resto, los que no tenemos la especialización o las capacidades para realizar una valoración objetiva y fundamentada, nos vemos en la tesitura de otorgar o no credibilidad a lo que se nos cuenta. Y, por supuesto, de seguir decidiendo sobre nuestras vidas y las de las personas de nuestro entorno.
El pensamiento globalizado nos tiene acostumbrados a estas situaciones, vinculamos nuestras actuaciones cotidianas, por acción u omisión, a valoraciones extraordinariamente complejas ajenas a nuestro ámbito de experiencia. Quizás, y sin menoscabo de la necesidad innegable del análisis y la gestión macro en una sociedad como la actual, es conveniente comenzar a pensar localmente sobre nuestras acciones diarias.
Este planteamiento de lo local no debería limitarse al lugar en el que residimos o a nuestro círculo de relaciones más próximo, sino a aquello que es aprehensible por nuestro pensamiento, susceptible de ampliarse gradualmente. Sin duda, si pensamos en profundidad sobre las consecuencias de nuestras actuaciones cotidianas, nos sorprenderá su complejidad y el alcance global que tienen en la sociedad.
Es posible que usted también tenga la sensación de que pensamos mucho en lo ajeno y que dedicamos poco tiempo a pensar sobre lo que nos es propio, cercano y accesible. También es cierto que, desde una perspectiva más intelectual, parece que "pensar localmente" sobre las consecuencias de nuestras acciones carece de cierto interés y es mucho más útil "pensar globalmente" en las consecuencias de las ajenas. Un dilema.
Mientras tanto, en Triodos Bank seguimos invirtiendo en muchos lugares del mundo en empresas, iniciativas e instituciones próximas, innovadoras y necesarias.
(Revista Triodos Nº 13, Otoño 2007)
Esteban Barroso
Director General


